Documento de Rafael Parra Machío
Otra interesante aportación al proyecto Hojamat de nuestro amigo y colaborador . Define y analiza en él los números libres de cuadrados, con interesante desarrollo de sus propiedades y la aportación de sucesiones inéditas.
Lo puedes descargar desde http://hojamat.es/parra/NumerosLDC.pdf
Insertamos la imagen de una de sus páginas
Números y hoja de cálculo
Este blog es un complemento natural de mi página http://www.hojamat.es. Por ello, se dedicará a los temas numéricos tratados con Hoja de Cálculo y a la estructura y prestaciones de esta. Su nivel será elemental o medio, y su orientación lúdica e investigadora.
miércoles, 22 de mayo de 2013
lunes, 20 de mayo de 2013
Retículos en el conjunto de divisores (1)
Esta entrada y la siguiente participan en la Edición 4.1231 del Carnaval de Matemáticas cuyo anfitrión es Matemáticas Interactivas y Manipulativas.
El conjunto de divisores de un número natural N está ordenado parcialmente mediante la relación de orden a|b (“a divide a b”) que es reflexiva, simétrica y transitiva, pero en la que dos elementos pueden no ser comparables: ni 6 divide a 13 ni 13 a 6. Por ello decimos que se trata de un orden parcial. En cualquier texto o página específica puedes leer más detalles. Con un nivel elemental, en nuestro documento sobre Teoría de la Divisibilidad http://hojamat.es/sindecimales/divisibilidad/teoria/teordivi.pdf
Quizás sepas que el conjunto de los divisores de un número tiene estructura de retículo. Como este blog no va de Álgebra, sólo daremos una noción de este concepto en su variante de orden (existe otra definición algebraica y ambas son equivalentes)
Definimos
Se dice que un conjunto ordenado es filtrante superiormente si para cada par de elementos a y b del mismo existe al menos otro elemento del conjunto que es mayorante de ellos (en nuestra relación de divisibilidad se traduciría como “múltiplo común”). Lo será inferiormente si existe un minorante de ambos (aquí sería un “divisor común”).
El conjunto de los divisores de N está filtrado superior e inferiormente, y además, para cada par de elementos existe un supremo, que es el mayorante mínimo (el mínimo común múltiplo), que representaremos como aÚb y un ínfimo (el máximo común divisor), representado como aÙb.
Por estas dos propiedades recibe el nombre de retículo.
Sería semirretículo si sólo cumpliera una. Investiga en un tratado de Álgebra las propiedades de estas operaciones (conmutativa, asociativa, absorbente, idempotente…). Si sólo se garantiza la existencia de un supremo, el retículo se convertiría en un sup_semirretículo, y sub_semirretículo en el caso del ínfimo.
Un retículo puede ser acotado si existe un máximo E que es mayorante de todos los demás elementos, y un mínimo F que es minorante de todos ellos. Es claro que en nuestro ejemplo N es el máximo E y 1 es el mínimo F. Se cumple que NÙb=b y que 1Úb=b. A los elementos que sólo tienen como minorante F (y distintos de él) les llamaremos átomos, y en nuestro caso son los factores primos de N. Por el contrario, si su único mayorante es E, reciben el nombre de coátomos.
Estos dos elementos E y F nos valen para la siguiente definición: un retículo acotado es complementado si para todo elemento a existe otro a’, su complemento, tal que aÚa’=E y aÙa’=F. Aunque no nos extenderemos en esta dirección, el complemento no tiene que ser único.
Puedes investigar cuándo un retículo se convierte en un álgebra de Boole. No trataremos esto aquí.
Aquí hay que pararse:
El retículo de los divisores de N es complementado si y sólo si N es libre de cuadrados.
En efecto: Si N es libre de cuadrados, todos sus factores primos estarán elevados a la unidad, por lo que cada divisor a se caracterizará tan sólo por su colección de factores primos, y bastará tomar para a’ el número formado por el producto de los primos que no son divisores de a, que cumplirá trivialmente lo exigido. Por ejemplo, entre los divisores de 210 (libre de cuadrados porque 210=2*3*5*7), el complemento de 35 es 14.
Por el contrario, si no es libre de cuadrados, un divisor al menos p se presenta elevado a una potencia con exponente r mayor que 1. Busquemos el complemento q de p (sin elevar a r). En primer lugar deberá cumplir que pÙq=F o expresado mejor en este caso, p y q han de ser coprimos. Entonces q sólo podrá contener factores primos distintos de p. Pero al calcular pÚq el resultado no podrá coincidir con N, ya que el MCM(p, q) contendrá a p elevado a la unidad, mientras que N lo contiene elevado a r>1. Así que ningún candidato a complemento cumple las dos propiedades. Hemos encontrado un contraejemplo que invalida la propiedad.
Este carácter de retículo se suele expresar mediante un diagrama de Hasse, en el que cada dos elementos relacionados se unen mediante una línea, no teniendo en cuenta la propiedad reflexiva y aprovechando la transitiva para eliminar líneas. Aquí tienes el correspondiente a 150:
Se comprende que hay otras formas de ordenarlo y dibujarlo. Es un buen ejercicio identificar el carácter de un número según su diagrama de divisores (potencia de un primo, semiprimo, libre de cuadrados…)
Presentada esquemáticamente la teoría, nos dedicaremos a descubrir algunos retículos y semirretículos que se dan en el conjunto de divisores de N. Todo él completo hemos visto que es un retículo.
Pero eso queda para otro día
El conjunto de divisores de un número natural N está ordenado parcialmente mediante la relación de orden a|b (“a divide a b”) que es reflexiva, simétrica y transitiva, pero en la que dos elementos pueden no ser comparables: ni 6 divide a 13 ni 13 a 6. Por ello decimos que se trata de un orden parcial. En cualquier texto o página específica puedes leer más detalles. Con un nivel elemental, en nuestro documento sobre Teoría de la Divisibilidad http://hojamat.es/sindecimales/divisibilidad/teoria/teordivi.pdf
Quizás sepas que el conjunto de los divisores de un número tiene estructura de retículo. Como este blog no va de Álgebra, sólo daremos una noción de este concepto en su variante de orden (existe otra definición algebraica y ambas son equivalentes)
Definimos
Se dice que un conjunto ordenado es filtrante superiormente si para cada par de elementos a y b del mismo existe al menos otro elemento del conjunto que es mayorante de ellos (en nuestra relación de divisibilidad se traduciría como “múltiplo común”). Lo será inferiormente si existe un minorante de ambos (aquí sería un “divisor común”).
El conjunto de los divisores de N está filtrado superior e inferiormente, y además, para cada par de elementos existe un supremo, que es el mayorante mínimo (el mínimo común múltiplo), que representaremos como aÚb y un ínfimo (el máximo común divisor), representado como aÙb.
Por estas dos propiedades recibe el nombre de retículo.
Sería semirretículo si sólo cumpliera una. Investiga en un tratado de Álgebra las propiedades de estas operaciones (conmutativa, asociativa, absorbente, idempotente…). Si sólo se garantiza la existencia de un supremo, el retículo se convertiría en un sup_semirretículo, y sub_semirretículo en el caso del ínfimo.
Un retículo puede ser acotado si existe un máximo E que es mayorante de todos los demás elementos, y un mínimo F que es minorante de todos ellos. Es claro que en nuestro ejemplo N es el máximo E y 1 es el mínimo F. Se cumple que NÙb=b y que 1Úb=b. A los elementos que sólo tienen como minorante F (y distintos de él) les llamaremos átomos, y en nuestro caso son los factores primos de N. Por el contrario, si su único mayorante es E, reciben el nombre de coátomos.
Estos dos elementos E y F nos valen para la siguiente definición: un retículo acotado es complementado si para todo elemento a existe otro a’, su complemento, tal que aÚa’=E y aÙa’=F. Aunque no nos extenderemos en esta dirección, el complemento no tiene que ser único.
Puedes investigar cuándo un retículo se convierte en un álgebra de Boole. No trataremos esto aquí.
Aquí hay que pararse:
El retículo de los divisores de N es complementado si y sólo si N es libre de cuadrados.
En efecto: Si N es libre de cuadrados, todos sus factores primos estarán elevados a la unidad, por lo que cada divisor a se caracterizará tan sólo por su colección de factores primos, y bastará tomar para a’ el número formado por el producto de los primos que no son divisores de a, que cumplirá trivialmente lo exigido. Por ejemplo, entre los divisores de 210 (libre de cuadrados porque 210=2*3*5*7), el complemento de 35 es 14.
Por el contrario, si no es libre de cuadrados, un divisor al menos p se presenta elevado a una potencia con exponente r mayor que 1. Busquemos el complemento q de p (sin elevar a r). En primer lugar deberá cumplir que pÙq=F o expresado mejor en este caso, p y q han de ser coprimos. Entonces q sólo podrá contener factores primos distintos de p. Pero al calcular pÚq el resultado no podrá coincidir con N, ya que el MCM(p, q) contendrá a p elevado a la unidad, mientras que N lo contiene elevado a r>1. Así que ningún candidato a complemento cumple las dos propiedades. Hemos encontrado un contraejemplo que invalida la propiedad.
Este carácter de retículo se suele expresar mediante un diagrama de Hasse, en el que cada dos elementos relacionados se unen mediante una línea, no teniendo en cuenta la propiedad reflexiva y aprovechando la transitiva para eliminar líneas. Aquí tienes el correspondiente a 150:
Se comprende que hay otras formas de ordenarlo y dibujarlo. Es un buen ejercicio identificar el carácter de un número según su diagrama de divisores (potencia de un primo, semiprimo, libre de cuadrados…)
Presentada esquemáticamente la teoría, nos dedicaremos a descubrir algunos retículos y semirretículos que se dan en el conjunto de divisores de N. Todo él completo hemos visto que es un retículo.
Pero eso queda para otro día
lunes, 13 de mayo de 2013
Particiones con sumandos restringidos
En la anterior entrada hemos supuesto que el número de sumandos en una partición era libre, hasta el mayor posible. Puede ocurrir, sin embargo, que sólo deseemos usar un máximo de hasta tres sumandos, o exactamente cuatro o cualquier otra posibilidad. Por otra parte, los sumandos pueden estar restringidos en magnitud dentro de un rango. Esto complica un poco las cuestiones.
Veremos con algunos ejemplos la utilidad de las funciones generatrices y la posibilidad de comprobar resultados con la hoja Cartesius.
¿De cuántas formas se puede descomponer el número 8 en sumandos no mayores que 4?
Si has entendido de qué van las funciones generatrices comprobarás que la siguiente es la adecuada para este caso
Como en casos anteriores podemos expresarlo como sumas de sucesiones geométricas
Y en general
Para aplicarlo al caso de 8 bastará buscar su coeficiente en la F.G. aplicada al caso en el que k=4. Lo escribimos en PARI
print(taylor(1/(1-x)/(1-x^2)/(1-x^3)/(1-x^4),x,9))
Y obtenemos
F.G.=1+x+2x^2+3*x^3+5*x^4+6*x^5+9*x^6+11*x^7+15*x^8+O(x^9)
Luego la solución del problema es P(8/sumandos no mayores que 4)=15
Si lo planteamos con Cartesius obtenemos los 15
Particiones conjugadas
Ahora usaremos una técnica muy simple, pero que da buenos resultados. Como veíamos en otra entrada (http://hojaynumeros.blogspot.com.es/2011/02/particiones-de-un-numero.html) cada una de las particiones se puede representar mediante un diagrama de Ferrer, en el que se adosan tantas filas como sumandos entran en la partición, siendo la longitud de cada columna el valor del sumando. Así, la partición 8=4+2+1+1 se puede representar como
Cada fila representa un sumando: 4, 2, 1 y 1. Todos los diagramas que formemos con estas 15 particiones tendrán como máxima anchura cuatro cuadrados.
Lo bueno de estos diagramas, entre otras ventajas, es que si los giramos convirtiendo las filas en columnas y las columnas por filas seguirán siendo particiones, llamadas particiones conjugadas.
Así, la partición 3+2+1+1+1
Se puede convertir en 5+2+1
Esta correspondencia es biyectiva. Si en las 15 particiones consideradas ninguna podía sobrepasar la anchura de 4, sus conjugadas no podrán tener más de cuatro filas, es decir, más de cuatro sumandos.
Esto es muy interesante: Las particiones en sumandos no mayores que k coinciden en número con las particiones en no más de k sumandos.
En nuestro ejemplo: si existen 15 particiones de 8 en sumandos no mayores que 4, también serán 15 las que se obtengan con no más de cuatro sumandos libres.
Lo comprobamos, intercambiando en Cartesius el 4 con el 8, y vemos que resultan también 15:
Así que si alguna vez no puedes construir la F.G. de un tipo de particiones, puedes acudir a las conjugadas por si resulta más sencillo. El siguiente ejemplo lo aclara.
¿De cuántas formas distintas podemos descomponer el número 12 en exactamente cuatro sumandos?
Acudimos a la conjugada: Este problema es el mismo que descomponer 12 en sumas de las cuales el mayor sumando sea 4. De otra forma: debe figurar al menos un 4 y el resto ser 1,2 o 3.
De esa forma la F.G. es fácil de obtener:
(hemos suprimido el 1 en el mayor sumando)
Generalizando
Efectuamos las comprobaciones en nuestro ejemplo
Con la función generatriz y PARI
print(taylor(x^4/(1-x)/(1-x^2)/(1-x^3)/(1-x^4),x,9))
Desarrollo: x^4+x^5+2*x^6+3*x^7+5*x^8+6*x^9+9*x^10+11*x^11+15*x^12+O(x^13)
Solución: el coeficiente de 12, que es 15.
Con Cartesius
Tenemos que eliminar el cero de los sumandos, para que sean exactamente cuatro. Por eso el rango será 1..12
Resultado: 15
Problema conjugado
Ahora, en lugar de cuatro sumandos, el máximo ha de ser siempre 4, pero eso no es operativo, pues podemos eliminar siempre ese 4 y en lugar de formar una suma 12 pedimos que la suma sea 8. Este problema lo tenemos resuelto más arriba y nos resultó 15, como era de esperar.
lunes, 6 de mayo de 2013
Particiones y funciones generatrices
Unimos hoy dos conceptos que ya hemos tratado en el blog
http://hojaynumeros.blogspot.com.es/2011/01/montones-de-piezas.html y siguientes
http://hojaynumeros.blogspot.com.es/2013/03/funciones-generatrices-en-combinatoria.html y siguiente.
y que al unirse dan resultados mucho más potentes. Recomendamos la lectura previa de ambas. Recorreremos ahora los principales tipos de particiones, ayudados también por nuestra hoja de cálculo Cartesius.
Particiones ordinarias P(n)
En la entrada ya referida las estudiamos desde un punto de vista general. Aplicaremos ahora el concepto de función generatriz.
Supongamos que deseamos encontrar todas las particiones ordinarias del número 6 (formas de representar 6 como suma con posible repetición de sumandos). Para ello no necesitamos ni funciones ni técnicas informáticas. Con un poco de atención llegaremos a que el 6 se descompone en suma de las siguientes formas:
6 = 5+1 = 4+2 = 4+1+1 = 3+3 = 3+2+1 = 3+1+1+1 = 2+2+2 = 2+2+1+1 = 2+1+1+1+1 = 1+1+1+1+1+1
Son once en total
Si queremos expresar este proceso mediante funciones generatrices hay que recordar que los sumandos provenían de exponentes en un polinomio. En efecto, en este caso del 6 podemos considerar la función
O expresado de forma sintética y generalizando hasta n:
Después volveremos a esta función generatriz para adaptarla a casos particulares. La comprobamos para n=6. Vimos en anteriores entradas que con PARI se pueden desarrollar fácilmente.
print(taylor(1/(1-x)/(1-x^2)/(1-x^3)/(1-x^4)/(1-x^5)/(1-x^6),x,7))
Resultado: 1+x+2x^2+3x^3+5x^4+7x^5+11x^6+O(x^7) con el coeficiente 11 para x^6, como era de esperar. Serían las once particiones esperadas. Como en ocasiones anteriores, este método nos da más, pues podemos leer otros coeficientes: con el 5 tendríamos 7 particiones, con el 4, 5, y así…A la inversa, si en lugar de pararnos en el 6 hubiéramos seguido escribiendo factores, obtendríamos más particiones, para 7, 8,… Así que recordemos la función generatriz (F.G.) para las particiones ordinarias del número n:
Podemos comprobar el resultado con nuestra hoja Cartesius. Basta programar esto:
Concreta un total de 6 conjuntos, formado cada uno por el rango 0..6, en el que sólo se seleccionan los arreglos crecientes (para evitar duplicidades) y con suma 6.
Obtendríamos once resultados
Intenta obtener otros resultados similares. Lo importante es que recuerdes la definición de partición de un número y su F.G.
Particiones en sumandos distintos Q(N)
Si al descomponer un número en sumandos no permitimos que figuren repetidos, obtendríamos resultados muy distintos, recogidos como la función de partición Q(n).
En este caso la función generatriz se simplifica mucho, pues en los paréntesis no han de figurar todas las potencias sino una sola por cada sumando. Así, para n=7 la F.G. sería
y generalizando para n
Para el caso de 7 podemos expandir la F.G. mediante wxMaxima
Obtendremos un desarrollo en forma de polinomio, pero sólo serán útiles los coeficientes menores o iguales a 7:
Ya tenemos la solución, el 7 se puede descomponer en 5 formas diferentes como suma de números naturales distintos:
7=6+1=5+2=4+3=4+2+1
Además, hemos obtenido que el 6 tiene 4 descomposiciones, el 5, 3 y así hasta el 1. Recuerda: estos son los únicos fiables en el desarrollo.
Con Cartesius:
5 soluciones
Particiones en partes impares P(N/Impar)
Aquí vemos rápidamente la utilidad de la función generatriz. Si en la fórmula general de las particiones eliminamos los pares de los paréntesis quedaría
que fácilmente se traduce, al igual que en las particiones ordinarias, a cocientes:
O bien
Por ejemplo, para n=7, usando PARI, nos resultaría
print(taylor(1/(1-x)/(1-x^3)/(1-x^5)/(1-x^7),x,8))
1+x+x^2+2*x^3+2*x^4+3*x^5+4*x^6+5*x^7+O(x^8)
Como el coeficiente de 7 es 5, ese será el número de particiones en impares. Como son tan pocas, las podemos escribir directamente: 7 = 5+1+1 = 3+3+1 = 3+1+1+1+1 = 1+1+1+1+1+1+1
Intenta comprobar, como en los casos anteriores, que con 6 resultarían 4, con 5, 3, y así con todos los coeficientes resultantes.
Comprobación con Cartesius
La instrucción CONCERO significa que a los impares les adjuntamos el cero para representar los sumandos que no entran en una suma determinada. Además, se impone la condición de ser impares.
5 soluciones:
Este resultado coincide con el de representar 7 con sumandos distintos. En realidad siempre es así, como demostró Euler usando funciones generatrices:
El número de particiones de un número en sumandos distintos coincide con el de particiones en sumandos impares
Con el uso de las F.G. todo se reduce a un artificio algebraico:
Demostración
Todo se basa en que
Así que partiendo de la F.G. de la partición en elementos distintos, representamos cada factor de esta forma, se simplificarán los factores de exponente par y sólo quedarán los impares en el denominador
En el caso de n=7 te proponemos una correspondencia biyectiva por el método de Sylvester. Para que pienses un poco más sólo daremos el proceso y tú sacas tus consecuencias:
7=6+1=5+2=4+3=4+2+1 = 2*3+1 = 5+2*1=4*1+3=4*1+2*1+1 y ahora sustituimos cada producto por la suma correspondiente: 7 = 3+3+1 = 5+1+1 = 1+1+1+1+3 = 1+1+1+1+1+1+1
¿Puedes generalizarlo?
Para el camino inverso deberíamos expresar cada suma de repetidos como suma respecto a potencias de 2 distintas que se sacan como factor común.
7 = 3+3+1 = 5+1+1 = 1+1+1+1+3 = 1+1+1+1+1+1+1 = 3*2+1=5+2*1=4*1+3=4*1+2*1+1
Serían siempre todos distintos, porque o se diferencian en el números sacado factor común o en las distintas potencias de 2
lunes, 29 de abril de 2013
Medir el mundo con los dedos
Hace poco volví a leer el procedimiento de calcular las horas de sol que quedan antes del ocaso mirando el cielo con el brazo extendido y contando una hora por cada vez que podamos insertar cuatro dedos de nuestra mano. Quizás sea un método poco exacto y criticable, pero me animó a jugar con las medidas a través de proporciones corporales, dejando a un lado la medida de ángulos, que no se contempla en los objetivos de este blog.
Esta técnica me recordó otras parecidas, que pude consultar en el libro de Geometría Recreativa de Yakov Perelman y las que yo mismo experimenté cuando era profesor en activo.
Mi propósito es reunir y comprobar algunas de estas técnicas añadiendo propuestas nuevas, estableciendo un orden lógico y con el uso de hojas de cálculo. En esta entrada trataremos de medidas que se pueden efectuar con los dedos de la mano sin considerar ángulos.
Parte 1 – Medidas y proporciones
Los dedos de la mano comparados con la longitud del brazo constituyen goniómetros bastante aceptables. Por ejemplo, se ha propuesto muchas veces intentar tapar la imagen de la Luna mediante el dedo índice o el pulgar con el brazo extendido. De esa forma se demuestra que su tamaño aparente es mucho menor del que se cree. Podemos organizar en el aula prácticas similares mediante el uso de los dedos de la mano. Comenzamos con este de un solo dedo.
Primer multiplicador corporal
Elegimos el pulgar porque se puede hacer formar un ángulo casi recto con el brazo, lo que aumenta su fiabilidad. El pulgar es un transportador de ángulos: lo usan los pintores para medir proporciones en un paisaje y con el mismo dedo trasladarlas al cuadro. Esto es lo que proponemos, usar la proporción entre dedo y brazo para comparar alturas y distancias. De esa forma, si conocemos uno de los dos datos, podemos calcular el otro. Daremos ejemplos más adelante.
Llamaremos primer multiplicador P1 al cociente entre la longitud de nuestro brazo y la del pulgar extendido en ángulo recto. En el caso del autor este cociente es de 10 con una cierta aproximación. Por tanto, la altura que tape nuestro pulgar tendrá una longitud diez veces más pequeña que la distancia que la separa de nosotros. Así, una casa de cinco pisos, que a unos 3 metros largos por piso tendrá una altura de unos 20 metros, si la tapa nuestro pulgar extendido verticalmente estará a unos 200 metros de nosotros. Esta proporción equivale a un ángulo de visión de unos 5,7º (Perelman sugiere 4º).
Además de esa proporción P1=10 podemos usar muchas más a partir de la mano y el brazo. Si proponemos estas medidas en el aula quizás bastaría con que se concreten sólo unas tres proporciones. Estas son las más destacadas (usando siempre el brazo extendido, salvo en el caso del índice que se inclina un poco):
P2 - Grueso del pulgar medido a la altura de la uña: cercano a 40, o bien unos 2 grados.
P3 – Dedo índice a nivel de uña y ligeramente inclinado hacia adelante: unos 50, que equivalen a un grado largo.
P4 – Anchura del puño cerrado medido en los nudillos: 8 o 7º (en algunos textos usan 10º)
P5 – Distancia entre pulgar e índice ambos extendidos: 3,7 o 15º
¿Qué podríamos organizar en el aula?
Daremos algunas ideas ordenadas de cómo vemos una serie de experimentos de este tipo.
1) Toma de medidas en nuestro cuerpo
Es la fase divertida y caótica, pues se trata de que el alumnado proceda a encontrar tres proporciones entre mano y brazo en su propio cuerpo. Se puede realizar por equipos, con medidas reiteradas y cálculo de promedios, así como un pequeño comentario de qué proporción P1 a P5 (u otras) se ve más idónea.
Se puede terminar con una puesta en común en la que se explique el fundamento de la medición que se puede efectuar con esas proporciones (triángulos semejantes, teorema de Thales, razones trigonométricas si las conocen, ejemplos prácticos o históricos, etc.)
2) Calibrado
En la fase anterior, entre bromas y comentarios se han podido cometer errores. El siguiente paso podría ser el de calibrar nuestras proporciones, es decir, aprovechar medidas conocidas para ver si hemos trabajado bien. Damos algunas ideas:
2a) Una experiencia propia: El autor, en sus paseos veraniegos, suele tener a la vista la cruz del Valle de los Caídos (cosas de la vida), cuya altura es de 108 metros y puede taparla aproximadamente con el ancho de su dedo pulgar (P2). Según la página web de Cartografía de Madrid, la cruz se encuentra a 4500 de donde se ha medido, por lo que el factor multiplicador de su pulgar es de unos 42.
2b) Nos informamos de la altura de un monumento, como la torre de la iglesia de nuestro pueblo, y nos alejamos hasta que se tape con el pulgar extendido (P1), que podrán ser bastantes metros, por lo que podríamos usar una carretera que disponga de los postecillos que miden hectómetros.
2c) Colgamos una cuerda desde una ventana del centro escolar y medimos su altura. Nos separamos unos metros y contamos cuantos pulgares o índices necesitamos para llegar desde al suelo hasta la ventana (quien sabe de esto adivinará que no es un método exacto)
3) Realización de medidas
Una vez calibradas nuestras proporciones corporales nos pondremos en acción: o medimos distancias con anchuras o alturas conocidas, o bien medimos estas alejándonos lo suficiente. Es preferible que la propuesta de medida salga del alumnado, y que los profesores sólo sugieran cuando falten ideas. Ahí van algunas:
3a) En un paseo por el campo medimos con pasos la anchura de un camino. Después intentamos tapar con el ancho del pulgar esa misma anchura unos metros más adelante. La distancia a ese punto que abarca el pulgar será de unos 300 metros.
3b) Si tapamos un persona con el truco del pintor (pulgar hacia arriba P1), estaremos a unos 20 metros de ella.
3c) Vistos desde la calle, la distancia entre piso y piso en una casa es de 3 metros. Si lo tapamos con el índice (P3) estaremos a unos 150 metros, si es con la uña del pulgar (P2) a unos 100 y si es con el pulgar completo (P1), a unos 30.
3d) En una carretera recta es posible que situados en un punto kilométrico veamos el siguiente. En ese caso podemos contar los dedos índices (P3) que caben en la altura de un árbol. Por cada dedo sumaremos unos 20 metros al árbol.
3e) Situados a unos 10 km de una cordillera (lo puedes medir en una página web de mapas, o con el GPS), cada ancho de dedo índice (P3) que acumulemos hacia arriba representará 200 metros de altura. Si tú estás a un nivel de 1000 metros y necesitas tres dedos índices para tapar un pico, este tendrá unos 1600 metros de altitud. Si sabes este dato, con los dedos puedes saber a qué distancia estás, si sabes buscar bien la horizontal.
Uso de la hoja de cálculo
Nos puede servir para:
* Cotejar una misma longitud medida con procedimientos diferentes
* Hallar una longitud total mediante la suma de productos de medidas parciales obtenidas con distintos procedimientos.
* Crear una sencilla herramientas para resolver proporciones.
* Confección de informes de resultados.
Presentación
Quien siga este blog sabrá que en cada actividad que propongamos no falta nunca la expresión de resultados. Sólo se ha aprendido verdaderamente lo que somos capaces de explicar a otros. Como en otras ocasiones, proponemos la confección de documentos, presentaciones en PowerPoint, Impress o Prezi, colaboración en la web del centro y cualquier otra forma de conseguir que el alumnado le cuente a los demás lo que ha aprendido.
Proyectos
Sería muy rico que todo esto fuera parte de un proyecto global de medida en el que cada grupo aporte datos nuevos. Por ejemplo, crear un polígono de alturas de tu pueblo o barrio, es decir, crear una triangulación en la que en cada vértice se aporte la altura de un edificio notable o accidente geográfico.
También puede emprenderse un trabajo interdisciplinar. Si se dispone de algún pequeño barómetro de bolsillo, se puede emprender un cálculo de la altura relativa de las montañas que rodeen al pueblo y después usar el barómetro como altímetro, así como proponer una corrección de los barómetros según la altura y presentarlo en el Ayuntamiento. Un complemento muy rico sería el de relacionar las alturas con la fauna y flora.
Estadísticas de las alturas de los árboles más frecuentes en nuestro entorno, sean de ornato ciudadano o rurales. Si se completa con informaciones de los agricultores, se podría correlacionar la altura con la edad. Se puede aplicar, por ejemplo, a olivos, frutales y eucaliptos
miércoles, 17 de abril de 2013
Y ahora la suma de cubos de impares nos lleva a Pell
En la entrada anterior, inspirados en propuestas de Benjamin Vitale
(http://benvitalenum3ers.wordpress.com/2013/02/21/sum-of-the-cubes-of-consecutive-odd-numbers-is-a-square/) desarrollamos cálculos de sumas de cubos consecutivos que equivalían a un cuadrado perfecto.
¿Y si sólo tomáramos impares?
Comenzamos con la unidad
¿A qué equivalen las sumas del tipo 13+33+53+73+…si han de coincidir con un cuadrado?
En la entrada aludida de Benjamín Vitale se propone la fórmula S(n)= n2 (2n2 – 1). La demostración no es complicada. Nos basamos en lo demostrado para sumas de cubos consecutivos
Si ahora suprimimos las sumas de cubos pares es fácil ver que (intenta justificarlo)
Simplificando llegamos a la expresión propuesta S(n)= n2 (2n2 – 1)
Para que se cumpla lo pedido, de que la suma sea un cuadrado, el paréntesis ha de ser otro cuadrado
Esto nos lleva a plantear: 2n2-1=m2
Pero esta es la ecuación de Pell con el segundo miembro igual a -1 y D=2
X2-2Y2=-1
La primera solución se ve que es X=1 Y=1 y nos daría la solución trivial del problema 13=12
Para encontrar las demás puedes a acudir a nuestra entrada http://hojaynumeros.blogspot.com.es/2010/02/ecuacion-de-pell.html
En ella tienes las fórmulas de recurrencia para encontrar más soluciones, pero es más cómodo acudir a nuestra herramienta http://hojamat.es/sindecimales/aritmetica/herramientas/herrarit.htm#pell
A continuación te presentamos las primeras soluciones obtenidas con ella
Nos quedamos con las correspondientes a -1: 1, 5, 29, 169, 985, 5741, 33461, 195025,… http://oeis.org/A001653 que se corresponderán con el número de sumandos de cubos de impares que nos producen un cuadrado, el cual podemos calcularlo con la fórmula presentada arriba. Por ejemplo
Para n=5, el cuadrado será 5^2*(2*5^2-1) = 25*49 = 35^2 = 1225
En efecto: 1^3+3^3+5^3+7^3+9^3 = 1+27+125+343+729 = 1225
En realidad esa secuencia está definida en OEIS como la de números que verifican que 2n2 – 1 es un cuadrado, pero como nosotros exigimos que lo sea n2 (2n2 – 1), es una condición equivalente. Si te apetece lee los comentarios contenidos en esa dirección, que pueden resultarte interesantes.
Aquí tienes la comprobación para 29 sumandos:
Comenzando en otro cubo
Para obtener un resultado similar, pero comenzando la suma en cualquier número impar, no necesariamente el 1, necesitaremos restar las expresiones de dos sumas completas diferentes y exigir que sean un cuadrado perfecto:
S(m)-S(n)= m^2 (2*m^2 – 1) - n^2 (2*n^2 – 1) = k^2
O bien
2*(m^4-n^4)-(m^2-n^2) =k^2
Con un algoritmo similar al empleado en casos anteriores, podemos encontrar los valores de m y n que cumplen esa igualdad:
For m=2 To 1000
For n = 1 To m - 2
c = sqr(2 * (m^ 4 - n ^ 4) - (m ^ 2 - n^ 2))
If c=Int(c) Then
Msgbox(m)
Msgbox(n+1)
End If
Next n
Next m
Hay que observar que el algoritmo devuelve n+1, porque debemos recordar que n es el valor anterior a la suma. Así hemos obtenido estos valores para el inicio y el final de las sumas de cubos de impares que produzcan un cuadrado:
La primera nos lleva a 5^3+7^3+9^3+11^3+13^3+15^3 = 90^2, es decir, desde el tercer impar hasta el octavo.
La segunda va desde el término 13º hasta el 37º:
25^3+27^3+29^3+…+73^3=1925^3
Puedes construirte un modelo para comprobar otras soluciones con hoja de cálculo. Sólo necesitas una columna con números de orden, otra con los impares, y otra con sus cubos. Después seleccionas una parte adecuada de estos (por ejemplo, desde el 46º hasta el 59º, los sumas con la función SUMA y le hallas la raíz cuadrada para ver si es entera:
Si no tienes suficiente con estas búsquedas, intenta analizar algebraicamente la condición
2(m4-n4)-(m2-n2) =k2
Ya nos contarás. Es que en este blog el Álgebra nos cansa mucho.
(http://benvitalenum3ers.wordpress.com/2013/02/21/sum-of-the-cubes-of-consecutive-odd-numbers-is-a-square/) desarrollamos cálculos de sumas de cubos consecutivos que equivalían a un cuadrado perfecto.
¿Y si sólo tomáramos impares?
Comenzamos con la unidad
¿A qué equivalen las sumas del tipo 13+33+53+73+…si han de coincidir con un cuadrado?
En la entrada aludida de Benjamín Vitale se propone la fórmula S(n)= n2 (2n2 – 1). La demostración no es complicada. Nos basamos en lo demostrado para sumas de cubos consecutivos
Si ahora suprimimos las sumas de cubos pares es fácil ver que (intenta justificarlo)
Simplificando llegamos a la expresión propuesta S(n)= n2 (2n2 – 1)
Para que se cumpla lo pedido, de que la suma sea un cuadrado, el paréntesis ha de ser otro cuadrado
Esto nos lleva a plantear: 2n2-1=m2
Pero esta es la ecuación de Pell con el segundo miembro igual a -1 y D=2
X2-2Y2=-1
La primera solución se ve que es X=1 Y=1 y nos daría la solución trivial del problema 13=12
Para encontrar las demás puedes a acudir a nuestra entrada http://hojaynumeros.blogspot.com.es/2010/02/ecuacion-de-pell.html
En ella tienes las fórmulas de recurrencia para encontrar más soluciones, pero es más cómodo acudir a nuestra herramienta http://hojamat.es/sindecimales/aritmetica/herramientas/herrarit.htm#pell
A continuación te presentamos las primeras soluciones obtenidas con ella
Nos quedamos con las correspondientes a -1: 1, 5, 29, 169, 985, 5741, 33461, 195025,… http://oeis.org/A001653 que se corresponderán con el número de sumandos de cubos de impares que nos producen un cuadrado, el cual podemos calcularlo con la fórmula presentada arriba. Por ejemplo
Para n=5, el cuadrado será 5^2*(2*5^2-1) = 25*49 = 35^2 = 1225
En efecto: 1^3+3^3+5^3+7^3+9^3 = 1+27+125+343+729 = 1225
En realidad esa secuencia está definida en OEIS como la de números que verifican que 2n2 – 1 es un cuadrado, pero como nosotros exigimos que lo sea n2 (2n2 – 1), es una condición equivalente. Si te apetece lee los comentarios contenidos en esa dirección, que pueden resultarte interesantes.
Aquí tienes la comprobación para 29 sumandos:
Comenzando en otro cubo
Para obtener un resultado similar, pero comenzando la suma en cualquier número impar, no necesariamente el 1, necesitaremos restar las expresiones de dos sumas completas diferentes y exigir que sean un cuadrado perfecto:
S(m)-S(n)= m^2 (2*m^2 – 1) - n^2 (2*n^2 – 1) = k^2
O bien
2*(m^4-n^4)-(m^2-n^2) =k^2
Con un algoritmo similar al empleado en casos anteriores, podemos encontrar los valores de m y n que cumplen esa igualdad:
For m=2 To 1000
For n = 1 To m - 2
c = sqr(2 * (m^ 4 - n ^ 4) - (m ^ 2 - n^ 2))
If c=Int(c) Then
Msgbox(m)
Msgbox(n+1)
End If
Next n
Next m
Hay que observar que el algoritmo devuelve n+1, porque debemos recordar que n es el valor anterior a la suma. Así hemos obtenido estos valores para el inicio y el final de las sumas de cubos de impares que produzcan un cuadrado:
La primera nos lleva a 5^3+7^3+9^3+11^3+13^3+15^3 = 90^2, es decir, desde el tercer impar hasta el octavo.
La segunda va desde el término 13º hasta el 37º:
25^3+27^3+29^3+…+73^3=1925^3
Puedes construirte un modelo para comprobar otras soluciones con hoja de cálculo. Sólo necesitas una columna con números de orden, otra con los impares, y otra con sus cubos. Después seleccionas una parte adecuada de estos (por ejemplo, desde el 46º hasta el 59º, los sumas con la función SUMA y le hallas la raíz cuadrada para ver si es entera:
Si no tienes suficiente con estas búsquedas, intenta analizar algebraicamente la condición
2(m4-n4)-(m2-n2) =k2
Ya nos contarás. Es que en este blog el Álgebra nos cansa mucho.
martes, 9 de abril de 2013
Las sumas de cubos nos llevan a los triangulares pitagóricos.
No es la primera vez que en este blog se desarrollan ideas que han nacido a partir de las entradas de otros autores que seguimos habitualmente. En este caso partiremos de una serie de igualdades publicadas por Benjamin Vitale en el mes de de febrero.
http://benvitalenum3ers.wordpress.com/2013/02/21/sum-of-the-cubes-of-consecutive-odd-numbers-is-a-square/
En esa entrada y en otras anteriores y posteriores propone igualdades de estos tipos:
333^3 + 334^3 + 335^3 + 336^3 + 337^3 + 338^3 + 339^3 = 265559616 = 16296^2
1^3 + 2^3 + 3^3 + 4^3 + 5^3 = 225 = 15^2
1^3 + 3^3 + 5^3 + 7^3 + 9^3 = 1225 = 35^2
En todas ellas una suma de cubos equivale a un cuadrado. Unas comienzan en 1^3 y otras en números mayores, y una de ellas sólo se refiere a números impares. Como ya tocamos un tema parecido en nuestra entrada sobre “Cubos y gnomones” (ver http://hojaynumeros.blogspot.com.es/2009/10/cubos-y-gnomones-1.html y las tres siguientes) nos ha apetecido ampliar un poco el tema
Suma de cubos de los primeros números naturales
Es el caso más sencillo y que ya tratamos en nuestra entrada citada:
La suma de los cubos de los n primeros números naturales equivale al cuadrado del enésimo número triangular Tn
Puedes demostrarlo por inducción. Si no sabes cómo, aquí te darán una buena idea: http://diccio-mates.blogspot.com.es/2009/09/induccion-induccion-completa.html
Luego en estas circunstancias la propiedad de que una suma de cubos coincida con un cuadrado se cumple siempre
Suma general de cubos consecutivos
Si el comienzo de la suma no es la unidad, como en el ejemplo de Ben Vitale
333^3 + 334^3 + 335^3 + 336^3 + 337^3 + 338^3 + 339^3 = 265559616 = 16296^2
la fórmula anterior tiene una fácil adaptación:
Por tanto, si la diferencia entre esos dos números triangulares es un cuadrado, habremos obtenido un criterio para buscar todos los casos posibles.
El segundo miembro de la igualdad no invita a que intentemos igualarlo a un cuadrado y desarrollarlo algebraicamente (ahí tienes un reto), por lo que intentaremos búsquedas:
Encontrar todas las sumas de cubos consecutivos cuyo resultado sea un cuadrado, equivale a confeccionar la lista de todos los pares de números triangulares que formen parte de una misma terna pitagórica.
La razón es que su diferencia de cuadrados deberá dar otro cuadrado. Por eso forman una terna pitagórica. Con la anterior fórmula podemos programar búsquedas que nos devuelvan los casos deseados. Lo haremos en primer lugar para un número fijo de sumandos y después pasaremos al caso general. Excluimos del estudio los casos que comienzan por cero, que confundirían en el número de sumandos.
Número de sumandos prefijado
Si el número de sumandos está prefijado podemos usar un código similar al siguiente (lo expresamos en el Basic de Excel, que también vale para OOBasic, y se traduce fácilmente):
K=6 número de sumandos menos una unidad. Aquí estaríamos buscando siete sumandos
For i = inicio To final Extremos de la búsqueda
a = i * (i - 1) / 2 Triangular anterior a la suma
b = (i+k) * (i+k + 1) / 2 Triangular al final de la suma
c = Sqr(b ^ 2 - a ^ 2) Tercer lado
If c = Int(c) Then msgbox(a) Si es pitagórica se muestra el comienzo de la suma
Next i
En PARI tampoco es difícil. En cada pasada se puede cambiar el valor de k, que debe coincidir con el número de sumandos menos uno, que aquí hemos fijado en 4, así como los extremos en 1 y 1000
{for(i=1,1000,k=4;a=i*(i-1)/2;b=(i+k)*(i+k+1)/2;if(issquare(b*b-a*a),print(i)))}
Con este código obtenemos los valores iniciales para las sumas de cubos consecutivos que dan como resultado un cuadrado. En el caso del ejemplo, está preparado para cinco sumandos.
Con la hoja de cálculo o con PARI se obtienen los mismos resultados propuestos por Ben Vitale. Así que no vamos a repetir información y pasaremos al caso general.
Número de sumandos libre
Deberemos sustituir la asignación de un valor a K por un bucle. Buscaremos valores N de números triangulares que hagan de hipotenusa y para cada uno de ellos, recorreremos los valores de K menores que N para que sean catetos. Nos detendremos en N-2, porque hay que recordar que el segundo triangular es el previo a la suma.
En el Basic de las hojas de cálculo el código, fácilmente trasladable a otros lenguajes, puede ser:
For i = 5 To 400 No necesitamos más ejemplos por ahora
a = i *(i+ 1) / 2 Creamos el triangular que hará de hipotenusa
For k = 1 To i – 2 Buscamos el cateto triangular
b = k * (k + 1) / 2
c = Sqr(a ^ 2 - b ^ 2) Calculamos el otro cateto
If c = Int(c) Then Si es cuadrado perfecto, hemos encontrado una solución
Msgbox(k + 1) Número de sumandos
Msgbox(i - k ) Inicio de la suma
Msgbox(c) Base del cuadrado buscado
End If
Next k
Next i
Con un código similar, pero que crea una tabla, hemos confeccionado ésta:
Ahí aparecen los casos particulares con los que comenzamos la entrada. Por ejemplo, 23 de inicio, con 3 sumandos se ha de engendrar el cuadrado de 204.
23^3+24^3+25^3 =204^2 Compruébalo. Aquí hemos usado nuestra querida hoja de cálculo:
En la tabla se nos ofrecen casos de hasta 291 sumandos, que no comprobaremos, pero probemos con otra fila: 25, 15 y 720, es decir, 15 sumandos a partir del 25 deberán engendrar el cuadrado de 720. Aquí lo tienes:
Con esto hemos encontrado los primeros ejemplos del caso general. Podemos ordenar la tabla según el número de sumandos, o según el inicio, y así ver mejor la evolución de las soluciones.
Si prefieres probar con PARI, usa un código similar a este:
{for(i=1,10^3,for(k=1,i-2,a=i*(i+1)/2;b=k*(k+1)/2;if(issquare(a*a-b*b),write("final.txt",k+1," ",i-k))))}
Hipotenusas triangulares
Si cambiamos las salidas del código, podemos confeccionar una tabla con las ternas pitagóricas en las que una hipotenusa y un cateto son ambos triangulares:
Esta es la sucesión de hipotenusas de este tipo:
10, 45, 136, 325, 435, 595, 630, 666, 780, 1225, 2080, 2145, 3321, 5050, 5565, 5886, 6216, 7381, 7503, 9316, 10440, 11026, 11175, 12246, 13530, 14196, 14365, 14535, 15753, 16653, 18915, 19306, 24310, 25425, 32896, 33670, 39060,…
Puedes usar PARI
{for(i=1,10^3,k=1;v=1;a=i*(i+1)/2;while(k<i&&v,b=k*(k+1)/2;if(issquare(a*a-b*b),v=0;write1("final.txt",a,", "));k+=1))}
Esta sucesión la hemos publicado en http://oeis.org/A213188
De la misma forma, se pueden encontrar los catetos triangulares con hipotenusa también triangular:
6, 36, 91, 120, 210, 253, 300, 378, 528, 630, 1176, 2016, 2346, 3003, 3240, 3828, 4560, 4656, 4950, 5460, 6105, 6903, 7140, 7260, 8778, 10296, 11628, 13530, 14028, 14196, 15400, 17766, 19110, 23220, 23436, 24310, 25200, 26796, 32640, 34980, 41616…http://oeis.org/A213189
El código PARI adecuado es
{for(i=1,10^3,k=i+1;v=1;a=i*(i+1)/2;while(k<i*i&&v,b=k*(k+1)/2;if(issquare(b*b-a*a),v=0;write1("final.txt",a,", "));k+=1))}
En la siguiente entrada veremos las sumas de cubos de impares. Aquí ya no caben.
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