jueves, 13 de mayo de 2010

Un giro de 365 grados

Hoy he leído la siguiente frase en una popular revista de Psicología:

“Un accidente de tráfico le dio un giro de 365 grados a su vida”

Desde una cierta perplejidad matemática he estado reflexionando sobre su sentido y he llegado a algunas hipótesis, que paso a desarrollar con un cierto estilo jocoso, pero respetando profundamente la tragedia personal de la persona objeto del artículo.

¿Cómo se ha llegado a esta frase?

(a) Se deseaba expresar un giro superlativo

Pues vale, un giro de 365 equivale a uno de 5, por lo que podemos deducir que el accidente se saldó con algún rasguño o una pequeña escayola. Suerte tuvo, porque hubiera sido peor un giro con la mitad de grados.

Un proceso cíclico no nos vale para presentar grandes efectos. Cuando éramos niños competíamos con enormes cantidades: “Mi papá sabe mil palabras”, “Pues el mío, cinco mil”, “Y el mío, un millón”… Es evidente que un gran giro sólo puede consistir en media vuelta, salvo en patinaje artístico: “Mi papá ha girado millones de grados”.

(b) En realidad se estaba pensando en una media vuelta

Pues aparte de sugerir la medida correcta de 180º podríamos proponer al articulista alguna otra forma de expresión:

Matemática: Puestos a meter las Matemáticas en nuestra vida, podíamos haber optado por un giro de 3,14159... radianes. Queda lo suficiente oscuro (no lo entendería la mitad de la población) para hacer creer que el accidente fue producido por oscuras fuerzas, además de poderlo calificar de irracional.

En lenguaje llano: Se pueden usar otras expresiones más sencillas: “media vuelta” (escueto), “patas arriba” (exagerado), “un vuelco” (descriptivo), “una profunda crisis” (observador), etc., aparte del uso de símiles o metáforas:”como tortuga con el caparazón en el suelo

(c) Ha sido una confusión con los días del año

Es lo más probable, pero ¿en qué sentido?

Espacial: Estaríamos igual, pues al cabo 365 días (y algunas horas) llegamos al mismo sitio (más o menos). Basta mirar el cielo y descubrir las mismas estrellas de hace un año. El accidente no le alteró la vida en absoluto.

Temporal: Mejor no pensarlo. ¡Hay accidentes que te hacen cumplir un año de golpe! -“Te veo más mayor”-”Sí, es que tuve varios tropezones de 365 grados”

(d) Es que soy de Letras

Eso lo oigo frecuentemente. Vale. ¿Qué se nos diría si confundiéramos inflación con deflación? ¿O verbo con adjetivo? ¿O procesado con testigo? ¿O isobara con gradiente? Los grados de un giro forman parte de la cultural general, no de una especialización sólo exigible a profesionales.

Seguro que hay más explicaciones para la aparición de esta expresión, pero vamos a dejarlo ahí, no nos vayamos a meter en peligrosos giros del lenguaje.

1 comentario:

Toni Vilchez dijo...

Muy interesante tu artículo. Original y ameno. Y encima revelador con los 365 grados...